Cuba no tuvo moneda propia hasta el año 1915. Fue aprobada su creación en 1914 pero la primera acuñación ocurrió en 1915 durante el gobierno de Mario García Menocal.
Leopoldo Cancio Luna nació el 30 de mayo de 1851 en la provincia de Sancti Spíritus y murió en La Habana en 1927. Ya en la década de 1880 se le consideraba por sus contemporáneos un estudioso y experto en la materia económica y periodística.
El 27 de septiembre de 1900 se constituyó en la Universidad de La Habana el tribunal que lo avaló como doctor en Derecho, aprobado por unanimidad. La tesis doctoral titulada La moneda y la circulación, confirmó su consagración al estudio del tema. Algunas ideas contenidas en ella fueron defendidas a lo largo de su vida. Con posterioridad Leopoldo Cancio ocupó la plaza como catedrático titular de la Escuela de Derecho Público en la institución de referencia.

En fecha tan temprana como febrero de 1899, había escrito un informe al Mayor General John R. Brooke, como subsecretario de Hacienda, publicado el 24 de mayo de 1902 en la revista Cuba y América, a solo cuatro días de establecida la república neoco-lonial bajo la presidencia de Tomás Estrada Palma. En el cuerpo del documento, sugiriendo la política tributaria más conveniente para un país que acababa de salir de una contienda bélica, plantea que se cometería error tan grave por la administración americana imponiendo los métodos tributarios practicados en los Estados Unidos.
Entre 1905 y 1914 la Cámara y el Senado fueron espacios de fuertes debates sobre la cuestión monetaria en el país. El 29 de octubre de 1914 se aprobó en Cuba la Ley de Defensa Económica, promoviendo el peso cubano como nuestra moneda nacional. Su artífice principal sería el secretario de Hacienda, Leopoldo Cancio Luna, después de una larga batalla iniciada desde finales del siglo XIX.
El 16 de febrero de 1915 quedó firmado el contrato de acuñación por el llamado Banco Nacional de Cuba, manejado por capitales norteamericanos. La primera acuñación fue realizada el 9 de marzo de 1915, como valor total se acuñaron 31 207 201 pesos, distribuidos en 23 789 010 correspondientes a monedas de oro, 6 662 300 de plata y 755 891 de níquel y aparecieron en circulación el 2 de abril de ese año.

Hacia 1920, cercano a los setenta años, Leopoldo Cancio solicitó la renuncia frente a la Hacienda Pública en carta dirigida al presidente Menocal.
La creación de la moneda cubana por Leopoldo Cancio dotó a la nación de una representación propia, realzó la identidad económico-financiera y, con ello, el sentimiento de nacionalidad. Fue el pensador económico más importante de inicios del siglo XX.