El hijo de José Martí con Carmen Zayas Bazán nació en La Habana el 22 de noviembre de 1878. Al niño se puso por nombre José Francisco. Después de la muerte de su padre, escapó de la Universidad de Troy, en los Estados Unidos de América, donde había sido enviado por su familia materna. Tras enrolarse en la expedición Castillo-Roloff, se incorporó a la guerra el 21 de marzo de 1897 como soldado, a las órdenes del General Calixto García, donde llegó a alcanzar el grado de capitán.
En la contienda se comportó como un digno y valiente soldado de la Patria. En la toma de Las Tunas se distinguió notablemente al extremo de ganarse el ascenso a Primer Teniente por su conducta heroica.
El patriota Manuel Sanguily, en su libro “Páginas de la Historia”, escribe refiriéndose al hijo de Martí: “El resuelto adolescente recibió su bautismo de fuego en una escaramuza al hostilizar a un convoy militar. Antes de levantar el campamento de Curama, el general Calixto García concedió a su nuevo ayudante Martí y Zayas Bazán, accediendo a la solicitud de este, el permiso para servir en el cuerpo de artillería como uno de los oficiales de la pieza durante la arriesgada operación.
Se trataba de una pieza neumática “Sim-Dukley”que lanzaba bombas cargadas de dinamita, la cual tenía la desventaja de exponer demasiado a sus operadores, porque requería ser colocada a distancias muy cortas dentro de la línea de fuego, que podían dominar y barrer las armas de los más antiguos sistemas. Su manejo, por estas circunstancias, será peligrosísimo y sólo a este precio podía ser eficaz la potencia destructora de sus proyectiles.

Al pie de está máquina de guerra, junto a los también valientes Juan Manuel Portuondo y Francisco Sedano, se mantuvo firme y frontal el joven José Martí y Zayas Bazán en la histórica batalla de Las Tunas.
Ya en la República José Francisco Martí y Zayas Bazán continuó la carrera que había comenzado en la manigua. Siguió siendo militar llegando al grado de Mayor General y como tal llegó a jefe del Ejército y después Secretario de Guerra y Marina. En 1916 contrajo matrimonio con María Teresa Bances y Fernández, pero no dejó descendencia alguna.
De la actuación pública fuera del Ejército de José Martí y Zayas Bazán es conocida una anécdota interesante que revela la integridad moral que como prenda le adornaban y su concepción se lo debía a la política. Siendo secretario de despacho renunció a su cargo para figurar como candidato a representante por la provincia de Camagüey. Su elección estaba asegurada, pero cuando fue advertido de que debía aportar cierta cantidad de dinero para el proceso electoral, renunció a la postulación, pues no estaba de acuerdo con aquellos métodos y no quería ser electo por los politiqueros de le época sino, por el pueblo, libremente.

El 22 de Octubre de 1945 dejó de existir José Martí y Zayas Bazán, el hijo del más grande de los cubanos. Vivió con dignidad y sencillez. Fue el niño que inspiró los versos que se recogen en ese maravilloso y gran librito “Ismaelillo”.