El Dr. Diego Tamayo y Figueredo resultó un ejemplo de consagración, amor y dedicación al trabajo. Este hombre de ciencia nació en Bayamo el 12 de octubre de 1853, era hijo de Don Diego Tamayo Aguilera y Doña Candelaria Figueredo y Téllez.

Comenzó los estudios secundarios en el Colegio de Belén de La Habana el  1ro. de noviembre de 1864 con 11 años. Cuatro años más  tarde abandonó el colegio para ir a pasar las vacaciones de verano en la finca de su familia, en las inmediaciones de Bayamo.

Ya se disponía a regresar al colegio cuando cerca de Bayamo le sorprende  Carlos Manuel de Céspedes, que se acercaba a la ciudad para atacarla.  Céspedes, que le conocía le solicitó se adelantase y entrase en la ciudad con un mensaje suyo a varios de los jefes bayameses comprometidos.  Diego Tamayo cumplió la misión y cuando retornó junto a Céspedes para informarle le solicitó, como favor, que le admitiese en las filas del Ejército Libertador. Pasó entonces a servir a las órdenes del General Calixto García, con quien comenzó a hacer aquella campaña.  Atacado de paludismo y herido en una pierna, cayó prisionero de los españoles que le condujeron a La Habana, donde las influencias  de algunos amigos de la familia y su extraordinaria juventud le salvaron la vida y obtuvieron  su libertad, pero con la condición de que abandonase  la Isla.  Se dirigió a los Estados Unidos y poco tiempo después obtuvo el permiso para regresar a La Habana,  a fin de concluir su bachillerato en el Colegio de Belén. Realizó  los ejercicios del grado de Bachiller en Artes, el 16 de julio de 1871, y se le deportó a España, donde se graduó de Licenciado en Medicina y Cirugía (1878), en la Universidad de Barcelona.

Terminada la guerra independentista regresó a Cuba, en 1879, estableciendo su consultorio en Manzanillo. El 16 de septiembre de 1879  fue nombrado por Real Orden Auxiliar de la Secretaría de la Junta Suprema de Sanidad de la Isla de Cuba.

El 1ro. de septiembre de 1880 pasó a desempeñar, interinamente, el cargo de Secretario de la Junta Suprema de Sanidad.  Poco después, con el apoyo de Nicolás José Gutiérrez, a la sazón Rector de la Universidad de La Habana y presidente de la  Academia de Ciencias, estableció en La Habana la Academia Libre de Medicina.  Comenzaba a desarrollarse lo que fue su vocación principal: la enseñanza de la Medicina. En la Real y Literaria Universidad de La Habana estudió el período del doctorado (1880-1881), pero no presentó su tesis “Inmunidad morbosa” hasta 1899, año en el que se le expidió el título de Doctor en Medicina.

El 4 de noviembre de 1881 solicita se le admita participar en el concurso de oposición para la plaza de Médico de Tercera Clase de la Visita de Naves en el puerto de La Habana y el 17 de julio de 1882 es nombrado Primer Médico de Visita de Naves del puerto  de La Habana, con carácter interino.  En 1883 sustituye nuevamente, con carácter interino, al Secretario de la Junta Suprema de Sanidad de la Isla de Cuba, el Dr. Vicente Luis Ferrer.  En diciembre de 1885 es nombrado, por Real Orden, para el cargo de Vocal de la Junta Suprema de Instrucción Pública de la Isla de Cuba.  Fue entonces cuando realizó su extraordinaria labor de ir a Francia con una comisión cubana a estudiar la técnica de Pasteur de la vacunación antirrábica e introducirla en Cuba.

En la propia universidad habanera se graduó de Licenciado en Ciencias Físico-Químicas (1887).

El 17 de junio de 1888, unos pocos meses después de haberse anunciado al mundo el sensacional descubrimiento de Pasteur, el Gobernador General designaba a los Doctores Diego Tamayo y Francisco Vildosola como  integrantes de esa Comisión para aplicar la vacuna en nuestro país.

El 13 de enero de 1889 resultó electo miembro de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y médico del puerto de La Habana. Entre ese año y 1895 se desempeñó como presidente de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana.

En 1895 emigró a los Estados Unidos, a consecuencia del reinicio de las guerras de independencia. Formó parte de la junta revolucionaria en Nueva York y abrió un dispensario.

En 1899, el gobierno interventor del general Wood nombró a Diego Tamayo secretario de estado y gobernación, teniendo a su cargo la organización de los servicios sanitarios para erradicar la fiebre amarilla.

Dispensario Tamayo

Funda y dirige el Dispensario Tamayo en 1900, oficialmente inaugurado con el nombre de Dispensario de Pobres el 1° de noviembre de ese año, institución de carácter benéfico, docente y de servicio social.

En las elecciones realizadas en 1900 para constituir la Asamblea Constituyente, el Dr. Diego Tamayo resulta electo Delegado. Poco después ocupó la presidencia de la Academia de Ciencias de Cuba y tres años más tarde fue electo miembro Honorario y en 1922 le fue otorgada la condición de miembro de mérito.

Fundador del Partido Nacional Cubano, en Septiembre de 1901 resultó delegado a la asamblea constituyente por el Partido Nacional Cubano. En estos debates se opuso valientemente a la Enmienda Platt, y dijo personalmente al general Wood que semejante enmienda era el acuerdo más bochornoso que habían tomado las cámaras americanas.

En 1901 formó parte del grupo de personalidades cubanas que fue a ofrecerle la candidatura presidencial a Don Tomás Estrada Palma.  El 20 de mayo de 1902, al constituir el Presidente Estrada Palma su Gabinete, lo designó nuevamente Secretario de Gobernación.

En la coalición política de 1903 integró el Partido Liberal Nacional encabezado por Alfredo Zayas. Fue electo Senador en Diciembre de 1905 por el partido moderado hasta la segunda intervención norteamericana en 1908.

En los comicios del 1905 es electo Senador de la República.  En la Facultad de Medicina explica su cátedra de Patología Médica.  Al año siguiente funda la revista Vida Nueva donde no sólo aborda temas médicos sino también que se preocupa por los problemas sociales.

Participó como fundador de la Sociedad Cubana de Medicina Tropical (1908).

El 10 de Marzo de 1909 funda la Cruz Roja Cubana; reconocida por el Decreto Presidencial 401 del propio año como Sociedad de Socorro Auxiliar del Poder Público. En septiembre de ese mismo año, la Cruz Roja Cubana fue reconocida por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y en 1919 formó parte de la Liga de Sociedades,  bajo el nombre de Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja.

Muere el 23 de octubre de 1926 en La Habana.

Entre sus innumerables servicios a favor de la salud de la población se encuentra la introducción de la vacuna antirrábica. Fue bacteriólogo, internista, publicista y político. Investigador sobresaliente que fundó el Laboratorio Histobacteriológico y el Instituto de Vacunación Antirrábica.

El legado del doctor Diego Tamayo y Figueredo, al fundar la Cruz Roja Cubana, continuó bajo las órdenes de otros dignos cubanos, que al igual que él, han dado lo mejor de sí para aliviar el sufrimiento, para auxiliar las víctimas o simplemente para prevenir.