Como prometí en el artículo del robo al Royal Bank of Canada, en este se menciona a dos participantes del hecho.

El Presidio Modelo se encuentra ubicado en el poblado Juan Delio Chacón, a 4 Km al este de Nueva Gerona, capital de Isla de la Juventud, Cuba, a 4Km al oeste de la playa Bibijagua. Fue la cárcel más antigua y segura de su tiempo en Latinoamérica. Fueron aprovechadas las ruinas de la Fortaleza Militar donde se encontraba la cárcel Reina Amalia en un poblado de igual nombre.

Es una réplica de la cárcel Joliet, ubicada en la ciudad de Illinois en los Estados Unidos. Fue diseñado para albergar unos 6000 reclusos. Contaba con 4 galerías circulares de 5 plantas cada una. En el centro de estas circulares había otra de igual forma, dedicada a cocina y comedor con capacidad para 5000 reclusos.

En octubre de 1925 se nombró Jefe de la obra al señor Marcos Perera y su auxiliar Ricardo López, los cuales llegan a la Isla el 17 del mismo mes. El ingeniero jefe a cargo del plan original fue el arquitecto César E. Guerra.

Se les facilitaron 6 presos de la cárcel de Nueva Gerona, más los custodios necesarios. Con ellos comenzó el traslado de materiales. El 1 de febrero de 1926 el Presidente Gerardo Machado dejó inaugurado el inicio constructivo en acto oficial y simbólico al firmar el acta de colocación de la primera piedra.

Capitán Pedro Abraham Castells Varela primer director del Presidio Modelo

El 25 de mayo de 1928 llegó a Isla de Pinos el Capitán Pedro Abraham Castells Varela, primer director del Presidio Modelo hasta agosto de 1933. Fue parte inseparable del Presidio Modelo, estuvo relacionado con la obra, desde el Castillo del Príncipe donde era jefe. El día 28 traen desde La Habana a un grupo de 50 reclusos, 25 soldados y un Teniente; así fue aumentando la fuerza de trabajo presidial desde diferentes cárceles del país; también se utilizó mano de obra civil calificada y la firma de la American Stell Co.

A inicios de 1932,  el 31 de enero, quedó paralizada la construcción por falta de crédito, pero se concluyó ese mismo año.

Se construyó para recluir presos comunes desde 6 meses hasta largos años de condena (solo para hombres). Según Machado, para “sanear” la sociedad cubana de delincuencia.

El pabellón Nº 2 no solo se escogió para presuntos dementes, ancianos, inválidos y políticos. Ahí encerraron a Pablo de La Torriente Brau, Raúl Roa García, Juan Marinello Vidaurreta, Aracelio Iglesias y a otros valerosos combatientes. En dicho pabellón se cometieron horrendos crímenes y torturas, cuando algún jefe de la Comisión de Mandantes quería obligar a algún preso joven al abuso sexual y no aceptaba, entonces era sometido a terribles suplicios hasta matarlo.

La primera muerte se produce el 9 de abril de 1926. Este mal se apoderó del reclusorio y según investigaciones del museólogo Julio César González, entre 1926 y 1959 se han comprobado 763 muertos a través de certificados de defunción, muchas de formas provocadas: estrangulados, ahogados en los pantanos, ahogados en los inodoros, golpeados, torturados, envenenados, inyección letal, accidentes provocados, reyertas, aplicación de la ley de fuga, empujados de los altos pisos de las circulares, minados por la tuberculosis y la sífilis, etc. Aún se continúa la investigación sobre las muertes en Presidio Modelo, por lo que este número no es definitivo. El preso más joven que murió allí fue de 17 años, llamado Enrique Márquez Pérez y el más viejo de 106 años, se llamó Teofilo Valdés Maza.

La cifra de muertos nunca estará clara, porque hubo mucho rejuego, ocultamiento e incineración de documentos, etc.

De acuerdo a los datos existentes, morían anualmente el 4.6% de la población penal. Por lo demás casi todas las muertes fueron provocadas. Por ejemplo; el recluso Cecilio Morales Marquinet, uno de los elegidos por el penal para el control de la disciplina se convirtió en mandante y en uno de los peores asesinos, en solo dos años había matado a 92 reclusos; o sea, mataba un recluso semanal como promedio. Otros como el siniestro Gregorio (Goyito) Santiesteban, criminal capaz de linchar lo mismo a un general de la Guerra de Independencia, que de sodomizar a las buenas o las malas a un preso joven, todo parece indicar que es muy posible que tuviera cierta ascendencia sobre el capitán Castells, director del presidio. Otros fueron Domingo, El Isleño; Badell y Durán. La recia personalidad del Capitán sabía cómo utilizar a cada uno de estos hombres dentro de sus planes de saneamiento y control del terror en la prisión.

El período que más muertos hubo en Presidio Modelo fue durante el Machadato (1926-1933). Según certificados de defunción e investigación del museólogo Julio César González murieron 430 presos: 192 blancos, 150 negros, 86 mestizos y 2 que no consta su raza en certificado. Como otro dato, 106 eran extranjeros de más de 20 países.

También fueron comandantes del Presidio Modelo:

 1933- Manuel López Migoya: capitán, supervisor de Presidio Modelo.

1934-1940- Enrique Fernández Pulido: capitán, supervisor de Presidio Modelo.

En 1938 se creó el Código de Defensa Social que estipulaba jefes civiles para el penal, pero en la práctica, siguieron los jefes militares.

1940- Dr. Manuel Rodríguez Pérez: auxiliar delegado del Consejo Superior de Defensa   Social, director del Reclusorio Nacional para Varones.

1940- Dr. Armando Reggi: delegado del Consejo Superior de Defensa Social, director del Reclusorio Nacional para Varones.

1941- Enrique Fernández Pulido: capitán, jefe del Regimiento de Isla de Pinos y director del Reclusorio junto al capitán Carlos Viera La Rosa, también director del Reclusorio Nacional para Varones en este período.

1944- Pedro J. Aragón Medinilla: director del Reclusorio.

1945- Antonio López Rodón: director del Reclusorio.

1946- Aniceto Sosa Cabrera: director del Reclusorio.

1947-José J. Urquijo: director del Reclusorio.

1948- Juan Varela Álvarez: director del Reclusorio.

1949- Gregorio Querejeta Valdés: general retirado, director del Reclusorio.

1950- Pedro J. Aragón Medinilla: comandante, director del Reclusorio.

1952-1956- Juan M. Capote Fiallo: comandante, supervisor del Reclusorio.

1956- octubre 1957-Manuel Bartolomé Ugalde Carrillo: coronel, supervisor.

Oct.1957-ener.1958- Dámaso Sogo: brigadier y, con posterioridad, el comandante José Juárez Rueda: supervisores del Reclusorio Nacional.

Ener.-dic.1958- Joaquín R. Casillas Lumpuy: coronel, supervisor del Reclusorio.

Dic. 1958- Carlos Viera La Rosa: comandante, supervisor del Reclusorio.

Aunque se hacía dificultoso escapar de este recinto penitenciario, se produjeron algunas fugas relevantes en la primera mitad del siglo XX.

Famosa fue la del 12 de enero de 1949 de Jesús Rivero Prendes (el Chino Prendes) y Enrique Dobarganes Jorrín (Guarina).

El chino Prendes y Guarina fueron sancionados a diez años de prisión por el asalto a la sucursal del Royal Bank of Canada situado en la calle Prado 307 entre Virtudes y Ánimas, en La Habana el 11 de agosto de 1948. Fueron trasladados a Presidio Modelo el 7 de diciembre de 1948 y ubicados en al Pabellón Nº 2 (para dementes). El desorden en Presidio Modelo era enorme, estos dos individuos tenían autorización para moverse libremente por toda el área del reclusorio y entraban al Pabellón Nº 2 solamente a la hora de almuerzo, comida y para dormir. Pudieron llegar hasta la circular Nº 3 donde se encontraba el recluso Remigio García (Remo) que guardaba prisión desde el 18 de julio de 1938 y que se había fugado 5 veces sin suerte alguna, o mejor dicho, con mucha suerte porque no lo habían asesinado. Éste conocía bien la Isla.

Entablaron relación con el preso Rolando Bertoldo Doria Rodríguez, que se encargaba de limpiar y habilitar la máquina Dodge del director de Servicios Médicos del Presidio, Doctor José Manuel Llorca González. Estos, escondidos del galeno daban paseítos en la máquina por toda el área del penal, pues sin dudas perseguían un fin: conocer al detalle todos los movimientos internos, los lugares vulnerables, relacionarse con el manejo de la máquina, analizar y chequear los puntos de control y requisa, etc.

Tuvieron suficiente tiempo para investigar y planear la fuga. Conocieron que a la máquina del doctor no se chequeaba ni se requisaba, tampoco se detenía a la entrada y salida del penal, por lo que el 12 de enero de 1949 el chino Prendes, Guarina y Remo intimidaron al recluso encargado del auto y se lo quitaron, lo hirieron en una mano sin que se produjera forcejeo ni alarma de ningún tipo.

El herido se limitó a ir al hospital y allí exponer el caso cuando ya los fugitivos habían pasado la salida del reclusorio. Tomaron por la carretera hacia Nueva Gerona, de ahí a Santa Fe, desviándose hacia San Francisco de las Piedras donde abandonaron el vehículo.

Conocida la evasión se tomó las medidas para la búsqueda y captura. La fuga ya estaba coordinada con el exterior porque unos días antes habían sido visitados por familiares.

Pocos días después, localizados los fugitivos Remigio y Guarina fueron asesinados y del chino Prendes nunca ha sido confirmado su paradero.

Otro recluso, Andrés Isla Piñeiro se fugó el 25 de diciembre de 1947 y vivió en la Cueva del Humo de Punta del Este. El “guanche” logró matar a 5 soldados, más al dueño del bote utilizado en la fuga, aunque al final resultó muerto.

Durante la Segunda Guerra Mundial las celdas del Presidio sirvieron de campo de concentración para alemanes, italianos y japoneses. Más tarde, en 1953, a esa cárcel fueron destinados los asaltantes a los cuarteles Moncada, en  Santiago de Cuba, y Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, en el oriente del país.

El 1 de enero de 1959 se quedó abierta la circular Nº 3 y hubo una evasión general.