Severiano de Heredia y Cárdenas nació en La Habana el 8 de noviembre de 1836, hijo de Henri de Heredia y Beatriz de Cárdenas, ambos mulatos, hijo y nieto de esclavos. Fue bautizado el 4 de enero de 1837 en la parroquia de Jesús del Monte según consta en certificado de bautismo. Fue su padrino Don Ignacio Heredia y Campuzano. Se inscribió como mulato nacido libre. Fue adoptado por Ignacio de Heredia y Campuzano y Madeleine Godefroy, quien lo lleva a Francia a los 10 años y es naturalizado francés en 1870.

En París estudia en el Liceo Louis-le-Grand graduándose con honores en 1855. En ese tiempo escribe varios poemas e historias cortas. Al graduarse su padrino lo nombra heredero de todos sus bienes.

El 3 de noviembre de 1868 se casa con Henriette Hanaire, el matrimonio tuvo una hija, Marcelle de Heredia.

En 1873 fue electo Consejero del barrio de Ternes (hoy distrito 17 de esta capital) y luego ocupó diversos puestos, como responsable de la comisión de asuntos de la prefectura y la alcaldía central, miembro de la comisión de presupuesto y secretario de la vicepresidencia del consejo.

Entró en la política como un republicano radical y fue elegido en abril de 1873 para ser miembro del Ayuntamiento de París hasta 1881.

Fue alcalde de París entre 1 de Agosto de 1879 y el 12 de febrero de 1880.

Fue miembro de la Academia Francesa, diputado del Sena en 1881, Ministro de Obras Públicas en 1887.

No fue elegido en las elecciones parlamentarias de 1889 ni las de 1893 y se retiró de la política para dedicarse a la historia de la literatura.

Se le define como francmasón, republicano de izquierda, radical progresista, laico, librepensador como alcalde en París luchó por la separación de la Iglesia y el Estado, la educación gratuita, la formación profesional, la creación de bibliotecas municipales y luchó por la emancipación de la mujer.

Durante su mandato le tocó enfrentar la emergencia creada por el invierno de 1879-1880, cuando se registraron temperaturas de hasta 23 grados bajo cero, el río Sena se congeló y las principales vías de comunicación quedaron bloqueadas. En aquella ocasión la nieve alcanzó una altura de medio metro y Severiano ordenó contratar a 12 mil hombres sin trabajo para limpiar las calles y abrir los locales de la ciudad a las personas sin hogar.

Otro de sus aportes, dijo, fue ordenar que se hiciera el inventario de todos los bienes culturales de París, los cuales están contenidos en cinco volúmenes.

Como importante figura política de la III República (1870-1940) tuvo participación en las leyes sobre la libertad de conciencia, de prensa y de asociación y otras adoptadas en ese período.

Luchó, entre otros para reducir la jornada laboral en la fábrica de diez horas para los niños menores de doce años, estuvo en contra del general Boulanger e intervino en la adopción de leyes sobre el sistema del metro de París.

Severiano de Heredia murió el 9 de febrero de 1901 en su casa de París de la calle de Courcelles contaba entonces con 64 años, medios de prensa como Le Fígaro, La France y Le Rappel dijeron que había muerto por una meningitis, mientras que otros, como Le Radical, hablaban de una congestión cerebral. El 13 de febrero fue enterrado en el cementerio de Batignolles, ubicado en el noroeste de París.

     

Una calle de París tiene su nombre desde el 5 de octubre del 2015 en el distrito XVII, donde vivió y fue electo concejal y diputado.

Sobre su vida se publicó el libro “Severiano de Heredia: ese mulato cubano que París hizo alcalde y la República ministro”, fue presentado en el 2011, en la Asamblea Nacional y en el Senado francés por su autor, el investigador y profesor universitario Paul Estrade.