En la calle G entre 5ta y final, en Guanabacoa se encuentra el Cementerio Judío de La Habana o Cementerio Judío de Guanabacoa, restaurado gracias a la Oficina del Historiador de la Ciudad y por los 500 años de La Habana.

Los terrenos para edificar dicho cementerio, el primero en el país, fueron comprados por la United Hebrew Congregation, primera asociación judía en la isla, en 1906. Cuatro años después, en 1910, abrió sus puertas el camposanto y aún sigue funcionando. Es este un cementerio pequeño, apenas tiene mil 100 tumbas.

Allí se encuentra una tumba singular, es una pequeño túmulo erigido en 1947. En su base relata que allí se encuentran enterradas varias pastillas de jabón fabricadas con la grasa de judíos asesinados en los campos de exterminio nazis en la Segunda Guerra Mundial.

Es menester señalar, a modo de conclusión, que el Cementerio Judío de La Habana, si bien fue el primero construido en Cuba, no es el único. Los judíos, sucesivamente, fueron llegando a la isla y se asentaron a lo largo y ancho del país.

Por tanto, encontrará cementerios en Camagüey, fundado en 1923; en Camajuaní (1925); en Santiago de Cuba (1926) y en Santa Clara, que lo inauguró en 1932.